¿Hasta cuándo seré presa de mis propios pensamientos? Ojalá
esta autocensura pudiera ser eliminada. Ojalá pudiera liberar mi propia alma,
abrir las alas y echar a volar… No puedo y creo que nunca podré porque ni
siquiera yo sé de que alimentarla. Ella es una criatura que se esconde dentro
pero a la vez lejos de mí, creo que es mi enemiga y por más que le ofrezco lo
que necesita, cambia de opinión rápidamente, sabe que me domina y que acabaré
haciendo lo que ella quiere aunque no tengo muy claro si ella forma parte de
mis pensamientos o tan solo me distrae. Observa mis más oscuros instintos y
sabe como acrecentarlos para que acaben convirtiéndose en vicios u obsesiones.
Me gustaría que se fuera pero por más que vomite mi ansiedad, sigue ahí y parece que tiene amigos. A veces habla por
mí o soy yo…
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