Café con mi subconsciente

Café con mi subconsciente

lunes, 1 de diciembre de 2014

Amistad y otras drogas.

Cálido día pero a la vez tremendamente frio. Te encontré, llevaba  esperando desde hace un año y ahí estabas, delante de mí. Ojos brillantes, sonrisa confidente y a la vez pervertida que apuntaba  hacia la luna… Una sonrisa que parecía adelantarse a los acontecimientos, íbamos a fallar alguien pero no íbamos a fallarnos a nosotros mismos.
Puede que ese día hubiera una alineación de planetas que nos hicieron unirnos, quizás, o eso quiero pensar, que la chispa que saltó entre nosotros al mismo tiempo saltó entre cuerpos del espacio que crearon un big bang, un universo infinito, me gusta pensar que lo nuestro también lo será y es que aunque ya no estés aquí, estás en cada recuerdo que nosotros creamos. Aunque no estés en el presente, revivo cada momento cuando te necesito, aunque ahora mismo daría lo que fuera por poder sentir por tan solo un segundo esa conexión que nos unía. Tú lo ocultas u ojalá sea eso…No quisiera pensar que soy la única que ha podido sentir la conexión de la que hablo porque es tan maravillosa que probablemente no pueda volver a vivirla en años, no al menos mientras tú no sigas aquí. Quizás no seas insustituible, no eres especial (bueno, la verdad es que un poco si) pero en poco tiempo te quería y nunca lo he reconocido porque en ese momento no sabía lo que era el amor… No me daba cuenta de que podía quererte y no tenías porque ser mi alma gemela o no tendríamos  porque besarnos hasta el amanecer.

.Simplemente te quise desde el primer momento en que te ví porque parecía que te conocía de toda la vida…parece ser que el big bang del que hablaba no sé si hizo que surgiera esa chispa pero revolucionó mi cabeza y mi corazón.
A tu lado me sentía invencible, como si nuestra amistad pudiera con todo, esperando a que alguien intentara derribarla y pudiéramos destruirle y al final nosotros mismos y de la noche a la mañana la destruimos, los únicos con poder para hacerlo.
Mi peor miedo no es que no hablemos jamás, es saber la verdad que ya puedo imaginar, que solo yo sentí todo esto.


 No puedo decirte que te echo de menos porque pensarías que estoy chalada, algún día reuniré lo que hay que tener para decírtelo, para ese día quizás todo haya cambiado y no haya ni rastro de lo que fuimos…mientras tanto seguiré viéndote en sueños más reales que la propia realidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario