Dicen que cuando un secreto entre dos personas se revela a otras pierde su magia. Que entonces el momento ya empieza a ser de más gente.
Yo atesoraba esos momentos como si fueran el más puro oro...pese a que a veces la lengua me pierde, pero sin revelar cada detalle que los hacía únicos. Si tenía que desahogarme podía hacerlo conmigo misma.
Pero llega el día en el que sientes tanta nostalgia que tienes que contarlo para poder volver a vivirlo y que ser pierda para siempre o al menos de momento. Que deje de atormentarte como algo que jamás volverá.
Pero después de mucho tiempo, eso quiero, quiero que no vuelva. Porque gracias a que ocurrieron en determinadas circunstancias se convirtieron en especiales y si se alargaran, quizás, dejarían de serlo. Disfruta cada momento, yo sé que se acabaron y lo acepto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario